Gestión escolar estratégica: una construcción desde la práctica

Publicado el 15 marzo 2012 por Fausto Carámbura*

La Gestión Escolar Estratégica pretende elevar la calidad de aprendizaje en los alumnos. Foto: archivo Internet.

La integración y el trabajo en equipo no se logra de la noche a la mañana, es todo un proceso de construcción que se da paulatinamente.

Jorge Nangusé Ramírez

La Gestión Escolar Estratégica es un nuevo  enfoque que pretende elevar la calidad de aprendizaje en los alumnos, a partir de su implementación en los centros educativos; siendo fundamental para ello su conocimiento teórico; este nuevo modelo de gestión escolar, debe construirse desde la práctica misma, ya que su operación depende de las condiciones y características del contexto, así como de la escuela en la cual se implemente.

Uno de los primeros momentos de su implementación es la creación de un equipo de trabajo, en el cual deben integrarse el director, el personal docente, administrativo y de intendencia, los alumnos y los padres de familia. El trabajo en equipo implica una interdependencia activa entre los integrantes de un grupo que comparten y asumen una misión de trabajo, valora la interacción, la colaboración y la solidaridad entre los miembros, así como la negociación para llegar a acuerdos y hacer frente a los posibles conflictos.

Al inicio el director debe integrar su equipo de trabajo con el personal que labora en la institución  educativa,  lo cual no es tan fácil ya que en todo centro escolar hay grupos, intereses  e inercias que no permiten su integración, siendo mucho más difícil aún el trabajo en equipo. Dicha integración y trabajo en equipo debe partir de los que estén conscientes de que existen problemas que deben superarse, que  la práctica educativa está en constante perfeccionamiento, lo que debe llevar a un cambio de actitud, entendida ésta como una nueva visión de lo que es la función de la escuela, el papel del directivo,  de los docentes y de los alumnos.

La integración y el trabajo en equipo no se logra de la noche a la mañana, es todo un proceso de construcción que se da paulatinamente, es la creación de una nueva cultura de trabajo, en la que poco a poco se van incorporando aquellos que presentan ciertas resistencias al cambio, cuando empiezan a observar que el trabajo en equipo ayuda a superar  de la mejor manera las dificultades y deficiencias de la práctica docente, que pueden ser más fácilmente superadas, siempre que se esté consciente de querer lograr una resignificación, innovación y transformación de la práctica misma.

Después de la integración del equipo de trabajo, se realiza el diagnóstico, el cual es un proceso de investigación que nos permite identificar las fortalezas y debilidades de la institución escolar, es decir, identificar los aciertos y errores que facilitan u obstruyen la práctica docente y por lo tanto la calidad de los aprendizajes de los alumnos.

Es por ello que se considera de vital importancia la integración y el trabajo en equipo, modalidad que se construye poco a poco de acuerdo a las necesidades de cada institución. En la medida que se vaya integrando el equipo e implementando el trabajo participativo, cooperativo y colaborativo, podemos afirmar que estamos aprendiendo a trabajar en equipo por lo tanto, nuestras fortalezas y debilidades serán vistas con mayor claridad.

Este proceso constructivo nos permite entender que el trabajo en equipo, que promueva un profesionalismo colectivo, requiere transitar de una concepción de trabajo aislado y solitario a la promoción de dinámicas más interactivas que permiten un mejor desarrollo del compromiso y la responsabilidad.

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