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Ídolos desvanecidos

Publicado el 25 julio 2010 por Emilio

Tres campeones mundiales de boxeo ha dado Chiapas en su historia.

Por: Óscar Aquino.

El boxeo chiapaneco ha alcanzado su máxima expresión en tres campeones mundiales a lo largo de la historia, dos de los cuales han pasado de ser ídolos a recuerdos de aquellos grandes momentos vividos. Hablamos de Romeo “Lacandón” Anaya y Víctor Manuel Rabanales.

El “Lacandón” Anaya es la máxima figura histórica que ha dado Chiapas, un hombre que, prácticamente por casualidad, entró en el mundo del pugilismo a los 18 años de edad, sin imaginarse que llegaría a deslumbrar al mundo con su feroz izquierda, que se convirtió en un arma letal para sus rivales.

Romeo Anaya Malpica nació en Cahuaré, pero su vida transcurrió entre la ciudad de México, Guanajuato y Sonora. En su infancia, para enfrentar las adversidades económicas de su familia, se dedicó a bolear zapatos, a cargar canastas en mercados del D.F., y en su juventud aprendió el oficio de hojalatero.

Cuando radicaba en la capital del país, poco a poco fue inmiscuyéndose en el mundo del pugilismo. Primero asistió como espectador y como apostador en la Arena México y en la Coliseo.

Su hermano, Raúl, considerado un prospecto importante a nivel local, pero que nunca alcanzó mayor trascendencia boxística, fue quien incluyó a Romeo de forma tangible en este deporte, cuando le pidió que lo ayudase como sparring en sus entrenamientos.

La primera pelea contabilizada de forma oficial en el récord del “Lacandón” sucedió el 31 de julio de 1967, cuando venció al “Costeño” Peña.

Al paso de algunas peleas de respaldo y de 20 combates profesionales en calidad de invicto, 17 por la vía del nocaut, Anaya conquistó el campeonato nacional Gallo, contra Alfredo “Pollo” Meneses, en la Plaza de Toros San Roque. Aquella ocasión enmarcó el primer cetro nacional obtenido por un chiapaneco.

El 31 de  octubre de 1971, por primera vez, Chiapas fue escenario de una batalla por un campeonato nacional. En el combate estelar figuraba el nombre de Romeo Anaya, quien para ese entonces estaba considerado serio prospecto para la corona mundial de la división. Al frente estaba Meneses, un peleador de estilo más marrullero que técnico, quien sucumbió ante los golpes del chiapaneco en el tercer asalto.

Después el ídolo de Cahuaré realizó una exitosa defensa del cetro el 28 de octubre de 1972 en Guadalajara, Jalisco; ante Salvador Carillo, a quien despachó en seis episodios.

El máximo fulgor alcanzado por el supremo campeón chiapaneco fue en 1973, en el mes de enero, cuando Anaya derrota en tres episodios al panameño Enrique “Maravilla” Pinder, pelea por la que obtiene 10 mil dólares de bolsa y el campeonato mundial Gallo de la Asociación Mundial de Boxeo.

Antes de obtener el cetro mundial, superó al colombiano Néstor Babá Jiménez en 1972 y, antes, el 27 de junio de 1970 había perdido el Invicto en la Arena México ante Octavio “Famoso” Gómez; derrota que lo hizo pensar en retirarse.

La carrera del “Lacandón” fue siempre seguida de cerca por promotores que trataron de aprovechar la condición de este peleador que comenzó el declive de su carrera en Sudáfrica, en noviembre de 1973, cuando perdió ante Arnold Taylor, aunque esa función le representó una ganancia de 120 mil dólares.

Anaya prácticamente tenía vencido a Taylor, sin embargo, un conteo demasiado lento por parte del réferi en el noveno asalto, le dio tiempo al sudafricano de reaccionar, mandar a la lona y vencer al gran ídolo en el décimo cuarto episodio.

En agosto de 1974, Romeo Anaya, venido a menos físicamente a causa del desgaste deportivo y de sus excesos con el alcohol, perdió en su intento por conseguir el cetro mundial Gallo del Consejo Mundial de Boxeo, ante Rafael Herrera, quien exhibió al monarca en seis episodios.

El “Lacandón” prefirió el camino bohemio por el de los combates arriba del ring, su fama lo hizo ganar grandes cantidades de dinero que ahora están sepultadas en las mujeres que tal vez no lo recuerdan y en el alcohol que tienen su cuerpo y su mente, lejos de su propio honor.

Después de eso, Anaya siguió peleando con más pena que gloria, su cuerpo estaba cada vez más intoxicado con el alcohol que bebía y en el que derrochó todo el dinero que ganó arriba del ring y que le trajo muchos supuestos amigos, quienes firmaban sus cheques sin que se pudiera enterar, a causa del perenne estado de ebriedad en el que vivía.

Desde el año 2005, cuando se inauguró el Centro de Alto Rendimiento de Boxeo Amateur “Romeo Anaya”, en la colonia San José Terán, cada tarde el primer campeón mundial que ha dado Chiapas se dedica a transmitir sus conocimientos a las nuevas generaciones de peleadores estatales. El sueldo que percibe no tiene nada que ver con todo el dinero que ganó como figura del momento. El alcohol es un problema que no ha podido superar y que lo tiene casi olvidado por quienes lo admiraron cuando estuvo en plenitud.

El caso de Rabanales

El segundo campeón mundial chiapaneco es el tapachulteco Víctor Manuel Rabanales, quien en 1992 consiguió el cetro Gallo del Consejo Mundial de Boxeo. Romeo Anaya conquistó el campeonato mundial de la Asociación Mundial de Boxeo, el organismo más antiguo en el pugilismo internacional.

Rabanales surgió de una familia menos humilde que Anaya, pero la mayoría de su carrera la desarrolló en el Distrito Federal, incluso, no ganó su cinturón de monarca mundial en Chiapas, pero en su estado natal realizó su primera defensa ante el argentino Luis Ocampo.

La historia de Rabanales tomó un curso similar a la de Romeo Anaya. El oriundo de Ciudad Hidalgo tampoco supo lidiar con el éxito y con las grandes cantidades de dinero que obtuvo como peleador. Rabanales, víctima de un profundo alcoholismo, vio cómo los dólares volaron de sus manos hasta dejarlo como acomodador de coches y descargando frutas en los mercados de la capital del país.

Apenas a finales de 2009, Víctor Manuel Rabanales fue uno de los invitados de honor a la función en la que Edgar Sosa perdió el cetro mundial Mini Mosca del CMB, ante el filipino Rodel Mayol. La apariencia de Víctor Manuel no es la de un monarca mundial; usa ropa en mal estado y del rostro de orgullo y grandeza que tenía cuando fue campeón, hoy simplemente no queda nada.

Rabanales peleó en Japón, en Estados Unidos y en diversas partes de México y del mundo. En su carrera logró ganar cerca de 800 mil dólares, de los cuales hoy no queda más que el simple recuerdo. Al dinero, el alcohol lo volvió humo.

El último peldaño en esta historia de campeones chiapanecos está escrito sobre bases endebles. Cristóbal Cruz, a quien alguien desatinadamente apoda el “Lacandón”, salió de la nada.

En octubre de 2008, Cristóbal Cruz, originario de Jiquipilas, Chiapas; pero radicado mayormente en Tijuana, conquistó el campeonato mundial pluma de la Federación Internacional de Boxeo ante el sonorense Orlando Salido.

A Cruz se le ha criticado siempre por ser un campeón de humo, un peleador que no reúne las condiciones técnicas suficientes para aspirar a un cetro, aunque sea el del organismo más reciente y, tal vez, menos reconocido del ámbito boxístico mundial.

Después de haber superado a Salido en 2008, Cruz realizó tres defensas de su cetro, pero en cada una de ellas quedó en tela de duda su talla de monarca, pues en todas se impuso a sus rivales con métodos como cabezazos y truculencias.

Sin embargo, Cristóbal Cruz fue devuelto a su realidad el pasado 15 de mayo en Ciudad Obregón, cuando el propio Salido lo tundió en 12 episodios hasta superarlo por decisión unánime.

Cristóbal Cruz tiene actualmente 32 años de edad, la derrota ante el sonorense podría suponer el inicio de la debacle de este campeón de cartón, un hombre que en su trayectoria, calidad boxística e historia de vida, no tiene nada que ver con los grandes.

Es esta la historia de tres monarcas mundiales de boxeo que ha dado Chiapas, la más reciente quizá sea la más cuestionable. La de Rabanales se escribió en su mayoría afuera de Chiapas. Y con el paso del tiempo y de los episodios, ha quedado la de Romeo “Lacandón” Anaya como la más brillante.

ROMEO ANAYA MALPICA

Nació el 5 de abril de 1946 en Cahuaré, Chiapas

División Gallo

Récord: 46 victorias (38 por nocaut), 19 derrotas (14 veces noqueado) y un empate.

Obtuvo el campeonato nacional Gallo en Tuxtla Gutiérrez, el 31 de octubre de 1971, ante Alfredo Meneses, por nocaut en el tercer episodio.

Conquistó el campeonato mundial Gallo de la AMB, el 20 de enero de 1973 ante Enrique Maravilla Pínder, por nocaut en tres asaltos. El título lo pierde en Sudáfrica ante Arnold Taylor, quien lo noquea en 14 rounds. En ese viaje a Sudáfrica, el “Lacandón” tuvo oportunidad de convivir con Nelson Mandela.

Reta a Rafael Herrera por el cetro mundial Gallo del CMB, pero pierde por nocaut en el sexto episodio; el escenario fue El Distrito Federal, el 25 de mayo de 1974.

VÍCTOR MANUEL RABANALES

Nació el 23 de diciembre de 1962 en Ciudad Hidalgo, Chiapas.

Conquistó el campeonato mundial Gallo del CMB, el 17 de septiembre de 1992, al vencer a Yonghoon Lee, en el Foro de Inglewood, California, y pierde el cinturón el 28 de marzo de 1993 ante Jungil Byun.

En la actualidad, Rabanales divide su tiempo entre acomodar coches y descargar frutas en un mercado del Distrito Federal, lo cual le remunera un sueldo de 60 pesos semanales. Está hundido en la pobreza y en el olvido de toda la gente que sacó provecho del dinero que él mismo generó con el poder de sus puños.

CRISTÓBAL CRUZ

Conquistó el campeonato mundial Pluma de la Federación Internacional de Boxeo, el 23 de octubre de 2008 ante Orlando Salido. Después sostuvo tres polémicas defensas y apenas el 15 de mayo de este año perdió el cinturón en la revancha contra Salido, celebrada en Ciudad Obregón.

También ganó el campeonato continental Pluma ante Francisco Dianzo.

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